evangelio de mateo 22:15-22

The following sermon and benediction were given to Primera Iglesia Presbiteriana-Reformada de la Habana, Cuba, on 22 October 2017. It was translated with MUCH help from my dear friend, Carmina, who gives me more grace than I deserve most days. It’s not perfect Spanish, but considering I’m still learning, and only started this past summer, I think it’s pretty darn good.

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Dar a César lo que pertenece a César, y dar a Dios lo que pertenece a Dios. Hay muchas cosas que decir sobre este pasaje. Algunas de ellas pueden ser controversiales, y otras no podrian ser. Creo que cada vez que hablamos de los Evangelios, es controversiales. Jesus era un hombre polémico. El hizo muchas cosas que a la gente en el poder no le gustaba, y tenía seguidores en los que influyó. A los fariseos no les gusto que los desafiara en la forma en que ellos se aprovechaban del pueblo de Dios.

Jesús creía que tenemos que renunciar a toda nuestra vida y todo lo que tenemos, para seguirle a El. Estamos llamados para hacerlo: renunciar a todo lo que tenemos y seguirle. Pero sabemos que no es tan simple. Nunca es simple.

En el pasaje de Mateo, Jesús es confrontado por los hombres que trataron de tenderle una trampa para que denunciara al César. Igual que aquellos hombres, Jesús era un ciudadano romano y hubiera sido peligroso para el decir algo en contra del emperador. Jesús tenia que pagar sus impuestos como cualquier otra persona.

La moneda que los hombres le dieron a Jesús era definitoria. Le dieron un denario, que podría haber tenido el rostro de César en una cara y la inscripción por la otra cara que decía, “Tiberio César, hijo de Augusto, quien es también Augusto” o pudiera haber dicho, César, el sacerdote mayor. La moneda podría haber manifestado la divinidad del emperador y como el mediador de la religion de Roma con muchos dioses. La moneda hubiera aseverado que César tenia que ser adorado, no el Dios de los judíos y christianos.

La pregunta que esos hombres hacen es mucho mas importante que a quién ellos le deben dinero. Su pregunta tenia la intención que Jesús les dijera que su alianza era con Dios y no con Roma. Entonces, ellos podrían decir que el estaba en contra del estado. Pero Jesús no era un hombre al que fuera fácil hacerle trampa.

En su respuesta Jesús afirmó que lo que pertenecía a César. El no quería hacer una declaración política. Pero hizo mucho más que una declaracíon con su respuesta: mientras pagamos los impuestos y le damos recursos materiales a los que están en el poder, debemos des hacernos de los bienes materiales y darle toda nuestra vida a Dios.

Dándole nuestras vidas a Dios, tenemos que darle todo lo que somos. Algunas veces más que otras. Y eso está bien para Dios. Así es como Dios nos da su gracia. Dios llena nuestros espacios vacíos cuando nosotros no podemos. Existen diferentes formas en las que Dios lo hace, pero pienso que la más importante es cuando lo hace a través de otras personas.

Miren, como creación de Dios, le damos nuestras vidas totalmente cuando cuidamos toda su creación. Los árboles y plantas que crecen en la tierra pertenecen a Dios. Todos los animales del mar, de la tierra y del cielo, pertenecen a Dios. Cada uno de nosotros pertenece a Dios. Por tanto, debemos trabajar para cuidarnos unos a los otros. Ese es nuestro trabajo. Somos las manos y los pies por medio de los cuales Dios trabaja. Cuando fallamos en cuidarnos los unos a los otros, fallamos en el trabajo de Dios. Somos los espacios vacíos en las vidas de cada cual. Miren alrededor de ustedes, cada persona en los bancos ha llenado los espacios vacíos de alguna vido en algún momento. Podría ser a través de cosas simples como saludando o dando un abrazo amistoso. Otras veces, podría ser ayudando a alguien cuando está deprimido en su vida personal.

Pudiera ser fácil algunas veces, pero hacer el trabajo de Dios es muy difícil en realidad. Vean, estamos llamados a cuidar a aquellos que encontramos en nuestro camino y a los que no se cruzan en el. Ello significa que debemos cuidar a los que amamos y a los que no amamos. Es fácil decir que amamos a todas las personas porque se supone que así sea. Y es fácil decir que somos vecinos de toda la humanidad porque Dios nos ama y sabemos que eso es un hecho. Pero decirlo y practicar ese amor hacia quienes están en desacuerdo con nosotros, o tienen diferentes opiniones a las nuestras, o hacia quienes no conocemos, o hacia quienes nos han hecho daño, es muy difícil en realidad.

Por ejemplo, como ciudadana de los Estados Unidos de América, es fácil decir que yo amo a mis hermanos y hermanas puertorriqueños. Ellos son ciudadanos Americanos, mis hermanos y hermanas. Pero, si no los sirvo y busco maneras de ayudarlos después de los devastadores huracanes. ?Los estoy amando realmente como Dios quiere que yo lo haga?

Una de mis mejores amigas, Omayra, es de San Juan y conociéndola a ella, mis amigos y yo hemos encontrado maneras de ayudarla a ella y su familia y comunidad enviándoles dinero, baterías, vitaminas, generadores y lo que nos han pedido. A través de Omayra, tengo un vínculo personal con el pueblo de Puerto Rico. Pero, ?qué yo hubiera hecho si no la hubiera conocido a ella? ?Cuál sería mi vínculo con ellos además de ser hijos de Dios? ?Hubiera sido tan rápida en ofrecer ayuda si yo no hubiera conocido personalmente a alguien que hubiera sido afectado por los huracanes?

Yo quiero decir todavía encuentro una manera. Yo daría dinero a una organización como Asistencia Presbiteriana a Desastres. Pero, cuán pronto hubiera sido enviado el dinero si yo hubiera olvidado durante meses el camino mientras ellos están aún luchando si yo no tuviera esa amiga que me lo recuerda una y otra vez.

Yo no se, pero pienso que es más fácil para mi encontrar una conexión con otra persona a través de amigos. De otro modo, yo no se si yo hubiera actuado tan rápidamente. Eso no es algo de lo que se deba estar orgulloso, pero es parte de la condición humana.

Es difícil actuar cuando no conocemos a las personas, es más fácil no pensar en ello. O simplemente pensar en ello y no hacer nada porque no se afecta mi vida directamente.

Alguien me envió un dibujo animado recientemente. La foto era historia del buen samaritano. Un hombre estaba lejos en la distancia. Era primera persona que pasaba y no hizo nada por el hombre que yacía en el camino. Entonces aparecía el segundo hombre, e igual que el primer hombre, el iba caminando y mirando hacia atrás al hombre que yacía. Sobre su cabeza había una inscripción que decía solamente: “pensamientos y oraciones.” Y entonces aparecía el tercer hombre, el samaritano, que se había parado y se preocupaba por el hombre que había sido abandonado hasta morir.

No sabemos si eso fue lo que el segundo hombre dijo realmente. El dibujo animado es una interpretación que quiere decir algo sobre los norteamericanos y su comportamiento. Significa un insulto a aquellos que simplemente dicen, “nuestros pensamientos y oraciones están con ustedes” pero, sus acciones no se corresponden. Ellos dicen que ellos saben lo que deberían decir, pero no hay acciones o ningún significado detrás de esas palabras. Ellos dicen que ellos saben lo que deberían decir, pero realmente, no lo dicen.

Es fácil decir que cuidamos a otros cuando no queremos ser inconvenientes.

Pero, algunas veces, nuestros pensamientos y oraciones son todo lo que podemos ofrecer. Algunas veces, somos pobres para actuar y lo único que podemos hacer es orar. La oración es una acción poderosa y una de las cosas más grandes que podemos hacer por nosotros mismos y por otros, pero debe tener significado. Ahí es donde Dios se para y llena los espacios vacíos. Orar pudiera ser nuestro único trabajo y es importante. Pero debemos asegurarnos que nuestras oraciones son vivas.

Al igual que el samaritano, debemos no solo orar por cada uno, perp si somos capaces de actuar de otras formas, debemos hacerlo.

Hace dos semanas, yo estaba sentada en nuestro templo durante un culto de recordación. Estábamos allí para recordar y lamentar las vidas que fueron arrancadas por un hombre que usó muchas armas y disparó a las personas que estaban en un concierto desde la habitación de su hotel en Las Vegas. Cincuenta y ocho personas fueron asesinadas y cientos heridas. Todo por una sola persona. El dolor en nuestro mundo parece no tener fin. En solo un mes ha habido mucha pérdida y sufrimiento por huracanes, genocidios y más. No importa de donde somos, es difícil bajar nuestras cabezas para no ver las cosas que están pasando en la creación de Dios.

Cantamos y oramos porque nos sentimos sin ayuda. No importa cuán duro tengamos que luchar para tener un mundo seguro, hay muchas personas afuera que tenemos en nuestras vidas y vivan en un mundo peligroso. Ellos no cuidan de otras personas verdaderamente, ellos solo ofrecen sus pensamientos y oraciones pero no tienen significado, porque so lo tuvieran tendrían que actuar. Y si ellos actuaran, podrían ser inconvenientes.

Al final del culto de recordación, sonamos la campana de nuestra torre de las iglesia en la Avenida Michigan, en Chicago. Esa es la calle más populosa de nuestra cuidad, con muchos turistas y gente yendo y viniendo, así que cuando la campana suena, mucha gente la escucha. En la mayoría de los días, la campana toca himnos durante todo el día y es lindo escucharla desde mi oficina. Su efecto hace que los días fríos y oscuros parezcan brillantes y tibios. Pero aquel día, la campana no sonó con júbilo, sonó con dolor por cada persona que perdió su vida por ese acto violento.

Gretchen, a quien muchos de ustedes conocen, estaba sentada a mi lado en el banco, tomando mi mano mientras escuchábamos a la campana sonar por cada persona fallecida. Lloramos con todas las personas cada vez que la campana sonaba y parecía que nos daba un golpe en el pecho. Cada sonido era una creación de Dios que había sido arrancada. Cincuenta y ocho personas fueron asesinadas, pero hubo cincuenta y nueve campanadas. La última fue por el hombre que las asesinó. Después que el las asesinó y lesionó a muchas más, el se suicidó. El también, era una criatura de Dios.

Cuando pienso en sete hombre, tengo que preguntarme a mi misma y a la comunidad si lo amamos lo suficiente. ?El conoció del verdadero amor de Dios? Yo no se. Es posible que sí. Pero, lo que si se es que como pueblo de Dios, le fallamos a ese hombre. Fallamos al no cuidarlo y amarlo. El pudo haber conocido del amor de Jesucristo, pero a lo largo del camino dejamos de amarlo como hijo de Dios. Fallamos al no llenar los espacios vacíos de su vida. No quisimos ser inconvenientes con nosotros mismos al tratar de conectarnos con el.

Cuando dejamos de cuidarnos los unos a los otros, nos fallamos a nosotros mismos y a Dios.

Esto es lo que Jesús está diciendo en su respuesta. Debemos ser inconvenientes y actuar cada vez que podamos. Debemos orar de manera significativa. Debemos cuidarnos los unos a los otros porque cuando lo hacemos, nos damos a Dios, completamente. Es bueno darle al César su dinero. Pero es más importante que demos todo lo que tenemos a Dios. Debemos ser inconvenientes al cuidarnos y amarnos cada uno por el otro. Debemos llenar los espacios vacíos en las vidas de otros y así es como damos a Dios todo lo que le pertenece.

Amen.

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Dios los bendiga y los guarde. Que Dios haga resplandecer su rostro sobre ustedes. Que la gracia de Dios sea con ustedes y les de paz por siempre y para siempre. Amen.

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